07/06/2014

Los drones no sobrevolarán zonas pobladas salvo excepciones.

El Gobierno pretende pactar con el sector la futura regulación para tranquilizar a los empresarios que no quieren perder un negocio rentable

Tras el polémico vuelo de un dron que grabó en vídeo imágenes aéreas de Madrid, cuyo espacio aéreo está restringido a vuelos de emergencias o seguridad, el Ministerio de Fomento prohibió todos los vuelos de estos aparatos con el consiguiente malestar de las empresas que ya utilizaban esta tecnología para vigilar líneas eléctricas de alta tensión, fotografiar campos de cultivo o grabar escenas de películas. El ministerio anunció el mes pasado que aprobaría un Real Decreto Ley y ha enviado a las empresas varios borradores para intentar consensuar un texto definitivo.

 

La Cadena SER ha tenido acceso al borrador de esta normativa que el gobierno envió en mayo a expertos y empresas del sector para recoger sus observaciones. En él, la Agencia de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, propone normas y limitaciones para el uso profesional y comercial de estos aparatos. Para empezar, prohíbe volar estos aparatos no tripulados sobre zonas pobladas. "Podrán volar fuera de aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre" o "en una zona del espacio aéreo segregada al efecto", según reza el texto.

Las naves de hasta 25 kilos "podrán volar dentro del campo de visión del piloto en un radio de acción de medio kilómetro y a 120 metros de altura". Los más pequeños, de 0 a 2 kilos, subirán a la misma altura pero pueden volar "más allá del alcance visual del piloto". Este punto preocupa a algunas empresas por el peligro que entraña una posible caída de estos drones sobre alguna carretera, por ejemplo. "No entendemos porque los drones más pequeños pueden escapar a la visión del piloto", aseguran algunas empresas consultadas.

Los pilotos que vuelen drones deberán poseer un certificado de navegación aérea que acredite los conocimientos teóricos necesarios, para las aeronaves más pequeñas (de 0 a 25 kilos), o licencia de piloto profesional cuando se trate de aeronaves más grandes, entre 25 y 150 kilos. Todos los drones deberán llevar una placa identificativa y los de mayor tamaño "estarán inscritos en el Registro de Matrícula de Aeronaves y dispondrán de un certificado de aeronavegabilidad emitido por AESA".

Para obtener una autorización de vuelo, el Ministerio impone unas condiciones muy estrictas: manual de operaciones del aparato, características y prestaciones, estudio de seguridad de la operación, vuelos de prueba previos, entre otros requisitos. Bajo estas condiciones, AESA podrá autorizar el vuelo " especificando el tipo o tipos de operaciones autorizados, las aeronaves de control remoto y los pilotos y cualquier otra condición específica necesaria para garantizar la seguridad".

El pasado mes de febrero, durante el congreso UNVEX'14 de aeronaves no tripuladas que se celebró en Madrid, la directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, Isabel Mestre, anunció que la aprobación de una regulación era urgente."Tenemos que sacar una regulacion ya. Esa regulación no va a ser perfecta. Tampoco pretendemos ser perfectos en el primer paso. Va a ser un documento vivo que se irá llenando y mejorando con el paso del tiempo, pero algo hay que hacer para preservar la seguridad de las personas y los bienes", aseguró Mestre.

Las empresas critican los vuelos "científicos"

El ejecutivo también permitiría "los vuelos de prueba de producción y mantenimiento de aeronaves, los vuelos de demostración a grupos cerrados de fabricantes u operadores, vuelos de investigación, nacionales o europeos o vuelos I+D para desarrollo de nuevos productos". Algunas empresas tecnológicas consultadas por la SER opinan que estos vuelos son" puros experimentos y un posible coladero para que operen aparatos con licencias provisionales durante años y años".

Quieren aprobar la norma antes del verano

El ministerio lleva meses redactando borradores sobre la regulación de los drones pero, en mayo, decidió pisar el acelerador. A principios del mes pasado envió esta propuesta de normativa a empresas y expertos del sector y les dio 24 horas para que envíaran sus alegaciones. El 12 de mayo, la secretaria general de Transportes, Carmen Libero, convocó a los medios de comunicación a una reunión informativa para anunciarles que "Fomento dará a conocer a finales de mayo el borrador de Real Decreto Ley sobre los drones". El 27 de mayo, AESA tenía previsto celebrar presentar oficialmente la nueva regulación y para ello envió un correo electrónico a varias empresas y expertos convocándoles a dicho acto "para que le ayudaran a divulgar a la opinión publica la normativa", según ha comentado a la SER uno de los convocados. Sorpresivamente, a las pocas horas, la propia AESA desconvocaba a los expertos a esa jornada que finalmente no se celebró. Ahora, según fuentes del Ministerio de Fomento, se espera que el texto del Real Decreto inicie su tramitación ordinaria en junio.

 

El contenido de esta nota amerita un capítulo de "Hablemos sin Saber".
Un grupo de "especialistas, políticos y expertos en seguridad y defensa" presentaron una carta al Ministerio de Defensa exponiendo su preocupación por el uso indiscriminado de "drones" y probable fabricación nacional(?)!
En los últimos tiempos el termino "drone" se ha puesto erróneamente de moda asociandolo con cualquier aparato volador radiocontrolado incluidos los equipos que utilizamos para aplicaciones audiovisuales.
El término "drone" refiere a una aeronave no-tripulada con capacidades autónomas, alcance de cientos o miles de kms y con posibilidades de llevar carga bélica. Solo países como los EEUU, algunos Europeos, Israel tienen infraestructura y capacidad real de operar estos equipos.
Ningún helicóptero coptercam o multicóptero (monocóptero, cuadricóptero, hexacóptero u octocóptero) erróneamente denominado "drone" tiene, ni por asomo, alguna de estas capacidades.